El pasado encuentro en Can Biarlu

LaTele.cat nos retrata en este video resumen del pasado encuentro. Gracias a tod@s por vuestras aportaciones. Desde Rizoma, Tierra y Libertad decimos…

Sabes qué?

A nosotros como a ti el sistema nos ha intentado convencer de que no hay otro modo de vivir que no pase por el trabajo asalariado, el consumo y la obediencia de la ley mientras somos espectadores pasivos de la destrucción de la tierra. ¡Y una mierda!

No lo han conseguido. Por eso nos hemos puesto a recuperar el control de nuestras vidas y para hacerlo estamos regresando a la  tierra creando alternativas colectivas. Y os decimos y hasta gritamos que hay esperanza, sin negar todas nuestras contradicciones, limitaciones y vagabundeos.

Desde el apoyo mutuo nos identificamos con el campesinado. Experimentando por el camino de la autogestión, olfateando el viento y la libertad, practicando la autoproducción de nuestros alimentos, la crianza y la economía comunal.
Porque no hablamos desde la teoría sino desde la práctica os animamos a entrar en contacto con el movimiento de okupación y repoblación rural, apoyando colectivos o creando nuevos proyectos. Defendiendo el territorio de las garras del Estado y el mercado.

Juntos podemos apoyarnos en la Red Rizoma Tierra y Libertad.

 

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Nuevo encuentro de colectivos en Can Biarlu!!

El próximo encuentro de colectivos rurales se acerca! Esta vez se llevará a cabo en Can Biarlu (Querol, Comarca de l’Alt camp, Tarragona). En su blog podréis encontrar cómo llegar y alguna información sobre el colectivo que nos acoge en esta ocasión.

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LOGÍSTICA
Es importante que confirméis vuestra asistencia para distribuir dormitorios y elaborar los menús antes del día 30. El formulario lo encontraréis más abajo.
El día 30 es el tope para confirmar asistencia y esa misma tarde enviaremos un correo con nuevas especificaciones y un listado de los viajes para que las personas que no tengan solucionado el transporte puedan ponerse en contacto con otras para venir.

Qué traer:
Ropa abrigosa, calzado para el posible barro, saco de dormir -mantas y aislante porque quizás no haya
colchones para todas, aunque sí bastantes .
Desde el colectivo se piden lonas o toldos. Si algún colectivo tiene algunas en desuso por favor que escriba.

Qué no traer:
No traigáis perros ya que hay gallinas y otros perros

Día de recepción-ubicación: Jueves 5 de Diciembre.
Convocatoria a red catalana de apoyo mutuo: Domingo 8 de Diciembre 16h.
CONTENIDO
María (de Apisquillos) coordinará los contenidos.
A partir de las actas de Laciana y las propuestas elaboradas tenemos los siguientes contenidos:
1- Propuesta del grupo manifiesto.
2- Luchas ambientales
3- Propuesta de creación de una Red Catalana de Apoyo mútuo
4- Trabajo sobre las propuestas de i) creación de una red de granjas para autoformación y ii) apoyo a la creación de un banco de tierras/casas colectivizables.
5- Labores colectivas
Si tenéis propuestas de contenido hacedlas llegar a losapisquillos@hotmail.com.

Un abrazo

FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN

Carta desde Jábaga (Cuenca)

La Caixa es un banco. Yo, Dani, un campesino. La Caixa ha obtenido 638,5 millones de euros de beneficio neto en el primer semestre de 2013, quintuplicando sus ganancias con respecto al mismo periodo del año anterior y Servihabitat, su empresa de servicios inmobiliarios, posee miles y miles de viviendas vacías. Yo, tras dos carreras universitarias, un máster, trabajar nueve años y quedar en paro, decidí irme a vivir a una
granja abandonada en Jábaga y producir alimentos.
La Caixa no quiere que yo viva y trabaje en la granja, a través de un procedimiento de ejecución hipotecaria ha solicitado el lanzamiento de la finca y, por tanto, mi desalojo. No me molesta tanto por llevar un año y medio trabajando, intentando sacar un proyecto de autoempleo adelante en este difícil entorno socio-económico, ni por haber invertido recursos económicos (mi prestación por desempleo), sino porque pienso que no es justo.
No es justo que La Caixa, que ya ha recibido gran parte de la deuda que se le debía por la hipoteca, con intereses, además se quede con la granja. Es su sucio negocio, que tan bien le va, permitido por el estado español a través de su Ley Hipotecaria, no sólo cuestionada su moralidad desde ámbitos políticos y sociales sino también desde el ámbito jurídico, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó sentencia en marzo de este año en la que instaba al estado español a cambiar esta Ley por la indefensión contra las cláusulas abusivas de los bancos y ser contraria al derecho comunitario.
El estado no quiere o no puede establecer las condiciones para el cumplimiento efectivo del derecho a vivienda y al trabajo (ambos derechos constitucionales), ese ficticio contrato social entre estado e individuo que nunca firmé por el que debo respetar las reglas del juego a cambio de “protección” queda obsoleto: el estado no cumple.
Necesito una casa, comida y trabajo, ¿La Caixa necesita la granja? Se puede cuestionar la razón jurídica pero no la razón moral si pretendemos un estado de cosas más igualitario.
Poco tiene que ver esta situación con la de personas y familias que han venido pagando la hipoteca de su casa hasta que su situación económica lo ha permitido, y ahora ven cómo el banco se queda su dinero, su casa y todavía les sigue reclamando el dinero que no pagaron para poder seguir comiendo. Necesidades tan básicas como la vivienda, la alimentación y el trabajo no pueden quedar relegadas por intereses económicos de grandes empresas que año tras año presentan suculentos réditos, por mucho que lo diga una Ley. Y si lo dice, no en estos términos pero sí
implícitamente, hay que desobedecerla.
El día 14 de octubre recibo resolución del Juzgado nº4 de Cuenca por la que se acepta la solicitud de La Caixa para hacer efectiva su posesión de la granja. Resulta que el día 1 de octubre se celebró, sin mi conocimiento, una vista judicial cuyo fin era acreditar mi posible derecho de ocupación, para ello, siguiendo el art. 675 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), se me debía citar a dicha vista para que presentara tal derecho, si lo hubiere, pero no fui citado.
El artículo 161 LEC deja claro que para la citación “la entrega se documentará por medio de diligencia que será firmada por el funcionario y por la persona a quien se haga”, no existe tal diligencia. El art. 675.3 LEC dice “El Tribunal, por medio de auto, sin ulterior recurso, resolverá sobre el lanzamiento, que decretará en todo caso si el ocupante u ocupantes citados no comparecieren sin justa causa”.
No importa mucho que se vulnere el derecho a la tutela judicial efectiva, establecido en el art. 24.1 de la Constitución española. En este sentido, el Tribunal Constitucional asentó una doctrina bien clara para estos casos en su Sentencia 158/1997: “para la vulneración del art. 24.1 (…) habría de quedar en una situación de material indefensión que no se produce si, al tener conocimiento de la ejecución mediante los obligados requerimientos, tiene la posibilidad de aducir la existencia de un derecho”. No habiendo tenido conocimiento mediante los “obligados requerimientos” y sin “posibilidad de aducir” un derecho, siento vulnerado mi derecho a la tutela judicial efectiva.
El día 2 de octubre, más diez días antes de serme notificada dicha resolución, recibo la visita de dos hombres de la empresa Ayteco Gestió, que oficialmente se dedica a la “negociación amistosa de impagos y deudas”: los cobradores del frac de La Caixa.
Quizá La Caixa se esté planteando abrir una sucursal en la granja, pero yo creo que es pura avaricia. La infinidad de desalojos que se vienen dando por ejecuciones hipotecarias han acabado en casas vacías y familias sin casa, porque no quieren las casas, quieren lo que valen.
Dinero. Con él tratarán de convencernos de que su Alma es bondadosa… mientras sus tentáculos nos estrangulan.

Jábaga, a 2 de octubre de 2013
Daniel González Fuentes

Entre realidad y ficción: ¿Qué hace a “Laciana” especial?

Feixolin-redu

Laciana: Comarca limítrofe cuyo dialecto tradicional era el pachueco, bebiendo sonidos de las Ribas del río Sil y compartiendo ecos  y expresiones de los valles colindantes del Alto Narcea.

¿Qué encontraremos en la comarca de Laciana?

Valles encantadores componen Laciana.

También un pueblo llamado Rioscuro. Éste recibe su nombre por el color del agua que circulaba por el río debido a las explotaciones mineras de carbón en la alta montaña. Así llamaban al Sil al paso por el pueblo. El mismo río que, paradójicamente, abastecía de energía eléctrica a este núcleo debido a la actividad de la central hidroeléctrica. Las mismas aguas que accionan el molino de Sosas de Laciana o riegan las huertas de sus habitantes.

¿Pero qué tiene Laciana que la hace más espectacular que otros valles colindantes? ¿Son sus bosques?

No es cuestión de subestimar el frondoso manto de las montañas lacianegas, ni la biodiversidad que percibimos al paso por sus bosques, no. Y es que esta Reserva de la Biosfera, según la denominan los paleros…ejem…quiero decir políticos, alberga en sus entrañas carballos, olmos, hayas, fresnos, robles, acebos, abedules…y un sinfín de flora vegetal. A pesar de ello, no son sus bosques los que la hacen especial.

¿Qué es entonces?

A medida que nos familiarizamos un poco con el valle y hablamos con sus gentes otras posibilidades se pasaban por nuestras cabezas.

Me pregunté si quizás sería el oso pardo o el urogallo cantábrico, especies todavía presentes en sus montañas, las que hacían Laciana tan especial, ya que ambas se encuentran en peligro de extinción.

Lo comentamos entre algunas compañeras y, a pesar de que valoramos muy positivamente la presencia del oso y del urogallo, empezamos a tener las cosas más claras al hablar con un paisano de Villablino que accedió a mostrarnos algunas peculiaridades de la zona.

Increible la excursión. Comenzamos a caminar junto a unas minas de interior en la base de montaña. Una penita que las hubiesen clausurado sin un trabajo previo de recuperación de la zona y extracción del material minero pues algunas aguas estaban siendo contaminadas por restos metálicos (aún a pesar de que la mina llevaba inactiva más de una década).

Empezamos la ascensión  a la montaña. Antes de introducirnos en el bosque encontramos helechos fosilizados en los pedazos de carbón que cubrían el lateral de la montaña. Más adelante descubrimos que el reino fungi también hacía su aparición sobre el rico manto vegetal de los bosques, bosques que en el pasado alimentaron más cabras que a día de hoy.

En ese momento ¡Pensé que lo teníamos!: Frondosos y diversos bosques, alimento, especies en extinción e incluso riqueza mineral y micológica. ¿Es esto lo que hace especial Laciana? -volvimos a preguntarnos.

Pero no. Tan sólo ascendiendo algunos metros a través del bosque encontramos aún más información que tenía que ser procesada: Un paisaje debastado y debastador, la explotación minera a cielo abierto de Feixolin, que lleva quince años destrozando el valle (…y añaden algunos: “…sin licencia” -a lo que nosotras decimos: “Sin sentido, razón de ser, ni corazón”. Poco importan las licencias si con ellas seguimos dignificando el poder de las élites,  el interés y el lucro privados)

Ciertamente impactadas por el paisaje, la sed y el sol de la montaña percibimos algo nuevo: En los charcos de la mina, aún presentes desde las últimas lluvias en Laciana (donde algunos animales beben muerte pensando que todavía el agua es agua) encontramos unas huellas. Eran huellas de una cría de oso pardo.

¡Lo tenemos! – pensé- ¡Lo que hace Laciana realmente especial es que pueda sobrevivir el oso pardo y todas estas maravillosas especies a pesar de esta barbarie!, ¿Es eso lo que hace especial Laciana?-preguntamos-. Parece que no, que a este paso no podrán sobevivir, y quizás tampoco las personas que habitan el valle y dependen de sus recursos- nos dijeron.

¿Y como es posible? Pues gracias a una situación en que la corrupción se perpetúa, una concentración de poder y recursos y por las insostenibles subvenciones estatales que van a parar a las mismas manos: Vitorino Alonso y otras élites políticas y económicas.

¡Ya lo tengo! Lo que hace especial Laciana es que un grupo de egoístas y corruptos políticos y empresarios, ladrones y expoliadores de recursos, gestionan la organización social y económica de la zona internalizando todos los beneficios y externalizando todos los costes ambientales y sociales.

Pero tampoco podía ser eso…pues ¡Sucede en casi todas partes!…mmm…

Comenzamos el descenso pues teníamos una reunión de colectivos esa tarde y temíamos no llegar a tiempo.

Llegando al pueblo percibimos que algo grande estaba pasando, algo nuevo.

Un grupo de jóvenes arreglaban una casa con sus manos (Alguien decidió cederla no hace mucho a pesar de las dificultades que esto puede ocasionar con los vecinos). Estas jóvenes conversaban con las vecinas sobre alternativas a la minería a cielo abierto, sobre la tradición pastoril perdida. También arreglaban un molino para, algún día, volver a producir pan en el pueblo de harina de molienda propia, quizás comunal. Puede que el cereal provenga en un futuro de unos campos cultivados empleando arados de forma tradicional, con la tracción de los propios caballos que habitan el valle y cuya vida se encuentra amenazada por una mala calidad del agua, entre otras causas.

A pesar del salto cultural, diferentes orígenes y formas de entender la vida, quizás se produzca un progresivo acercamiento entre la gente que un día se plantó bajo el grito S.O.S Laciana y los habitantes que ven en la minería a cielo abierto la única forma de generar empleo y prosperidad en Laciana. Quizás, en lugar de acercamientos sean repentinos choques…(como ya ha sucedido en varias ocasiones).

Sea cual sea el resultado de esta interacción se hace patente la importancia de que exista esta resistencia a la devastación y el expolio en Laciana, voces que defiendan el bien común y duradero frente al interés particular y cortoplacista. Voces desobedientes y críticas no resignadas a la paradoja de que la única opción para la subsistencia de un pueblo sea una montaña gris.

Gracias por la acogida y todo el apoyo a las nuevas y viejas lacianegas!!

El Encuentro de Apisquillos según Diagonal

El campo no será un parque temático

El centro de educación ambiental de la Puebla de la Sierra (Madrid) se convirtió durante cuatro días en un espacio para el intercambio de experiencias, y para la reflexión sobre las motivaciones, limitaciones y objetivos comunes de pueblos okupados y colectividades rurales que funcionan bajo las premisas del asamblearismo, la autonomía, y la autogestión ligadas a la vida en naturaleza y al aprovechamiento local de los recursos naturales.

La cooperativa Los Apisquillos de la Puebla (Madrid) fue el colectivo anfitrión de este cuarto encuentro de grupos rurales que están trabajando desde hace dos años en la creación de una red estatal que sirva para fomentar el apoyo mutuo, intercambiar recursos y divulgar experiencias rurales que ponen en un brete los modelos de vida capitalistas urbanos, donde prima el consumismo e individualismo.

Desde prácticas y orígenes diferentes, los 14 colectivos que participaron en el encuentro comparten presupuestos políticos (ruralidad, anticapitalismo, antipatriarcado), formas de funcionamiento (horizontales, asamblearias, autogestionadas, economías compartidas y vinculadas a la tierra y a los recursos locales), y proyectos (actividades agrícolas, ganaderas y artesanales, labores de aprovechamiento forestal e hídrico, autonomía energética, formas no autoritarias de crianza, autonomía energética…).

Esta vez en la sierra norte de Madrid se dieron cita pueblos okupados como Sieso de Jaca (Huesca), Arizkuren (Navarra), Rala (Navarra), Aineto (Huesca), Lakabe (Navarra), Hontanillas (Guadalajara), colectividades rurales como Los Apisquillos de la Puebla (Madrid), Manzanares (Soria), La Artesa de Villasur (Burgos), Alendar (Cantabria), el BAH! (Bajo el Asfalto está la Huerta) de Valladolid, y espacios okupados como la Casa Calabaza (en las Alpujarras de Granada) o los barceloneses Can Masdeu, Can Pascual, Kan Mussol y Can Piella, que prefieren estar cerca de la metrópoli para intervenir en ella.

Los colectivos presentes defendieron la reapropiación de tierras y la legitimidad de la okupación frente a la especulación urbanística y turística, así como la implicación en luchas sociales desde los pueblos. En el Estado español se contabilizan a fecha de 2011 más de 9.000 pueblos deshabitados (sin contar caseríos). Es complicado censarlos todos, pues habría que diferenciar entre “deshabitados” y “abandonados”, pero se puede hacer una búsqueda orientativa en el INE (núcleos poblacionales con cero habitantes). Huesca es la provincia con más pueblos deshabitados.

Los pueblos okupados y las colectividades rurales que vuelven a cultivar la tierra y a tener ganado entran en conflicto con el modelo actual de socialización en los pueblos (servir de ocio para la gente de la ciudad), la Política Agraria Común (PAC) de la UE, el desmontaje y sedentarización del sector primario vinculado a la agricultura y la ganadería. Por eso resulta tan importante “estudiar, comprender e incidir en el medio rural”. Acción local frente a amenazas globales

A finales de los años ’70 y sobre todo durante los ’80, se consolida el movimiento neorural con la coordinadora MAR (Movimiento Alternativo Rural). El movimiento antinuclear participa en las okupaciones y mantiene un vínculo con las experiencias de años anteriores (‘la primera oleada’). De esta época son los pueblos okupados de Matallana (Guadalajara), Bergua (Huesca), Lakabe (Navarra) o Matavenero (León).

En la actualidad no existe una coordinadora estatal de pueblos como pudo ser el MAR. De ahí la importancia de esta nueva red, que comenzó a cobrar forma en el verano de 2010, cuando una serie de colectivos rurales deciden reunirse en enero de 2011, en el cortijo El Manzano (Granada), para hacer el I Encuentro de colectivos y jornadas de pre-okupación y agitación rural. El segundo encuentro se haría en junio de ese año en Lakabe (Navarra) y el tercero, seis meses después en Sieso de Jaca (Huesca).

Como herramienta de coordinación de proyectos de okupación rural funciona desde el año 2000 el veterano fanzine La Llamada del Cuerno, cuya próxima edición está en manos de “los cans” barceloneses (Can Masdeu, Can Pascual, Can Piella y Kan Mussol).

La vida en el centro

Ligada implícitamente a la idea de una economía social y alternativa desde los pueblos, las relaciones sociales y económicas que se crean desde estas colectividades rompen con los intermediarios económicos y también con los agentes clásicos de la política (gobierno, partidos, sindicatos).

Aunque la red, que está en proceso de construcción, no estuvo presente en nuevos espacios que se han abierto con el 15M, los colectivos que la forman tienen un vínculo con las asambleas de los pueblos, y acudieron al I Encuentro Rural 15M Rurales Enredadxs (diciembre de 2011, Piedralaves, Ávila).

Las experiencias de estas colectividades muestran nuevas y viejas formas de vida en el medio rural que hoy alimentan un repertorio nuevo de luchas sociales y movimientos de protesta. Cooperativas y colectivos cuyas necesidades se cubren a través de iniciativas de producción a pequeña escala, que recuperan los trabajos comunales (llamados ’agabias’ en Aragón, ’auzolan’ en Euskadi, ’averedas’ en Cantabria, ’endechas’ en Aturias) y cuya forma de existencia vuelve a poner la vida en el centro.

El próximo encuentro de la red se hará este invierno, en la finca okupada Somonte, en Palma del Río (Córdoba). Será una reunión más interna. El objetivo, seguir creando espacios de confianza dentro del colectivismo rural y tejer nuevas alianzas con el sur.

Antes de esta cita, la red Reclaim the Fields (RtF) organizará en Francia a finales de agosto su próximo encuentro. Formada por personas y colectivos rurales y urbanos europeos (básicamente de Reino Unido, Austria y Francia), RtF realiza ocupaciones de tierras, organiza campos de trabajo, encuentros periódicos y debates sobre cuestiones como la soberanía/autonomía/autosuficiencia alimentaria. Este grupo independiente trabaja por la reapropiación de la tierra y la construcción de alternativas a la producción industrial de alimentos, organiza acciones de protesta, y puntualmente participa en movilizaciones junto a Vía Campesina, organización de la que surgió RtF.